El pasado 12 de septiembre se adoptó una nueva ley de arbitraje en la República Popular de China, misma que entrará en efecto el primero de marzo de 2026. Esta nueva ley establece reformas que alinean a China con la práctica internacional de arbitraje. La mira es en aumentar la cooperación judicial en el arbitraje además de aumentar la credibilidad del arbitraje como un medio de resolución de controversias apto tanto para cuestiones locales como internacionales.
Una de las innovaciones encontradas con esta nueva legislación es que los arbitrajes serán conducidos de manera independiente y no deberá existir ninguna interferencia, ya sea administrativa, social o por parte de individuos. Esto conlleva que los arbitrajes se lleven de manera rápida y segura hasta su conclusión. (Véase Artículo 9). De conformidad con lo ocurrido hace unos años con la pandemia, esta ley reconoce la posibilidad de llevar arbitrajes online, esto, siempre y cuando no exista oposición por alguna de las partes. Esto quiere decir, que, al momento de redactar cláusulas arbitrales, se debería establecer la posibilidad de llevar arbitrajes comerciales por vía remota.
Otro elemento a considerar es el objetivo por parte del gobierno central chino de establecer instituciones arbitrales a lo largo y ancho del país. Estas instituciones arbitrales serán independientes de la administración y no tendrán o formarán parte de la jerarquía judicial, aunque sí estarán registradas ante la administración judicial de la región o municipio en donde se encuentren. Y serán miembros de la Asociación de Arbitraje de China o la China Arbitration Association.
Dicha ley establece bases mínimas para personas que busquen ser árbitros. Esta parte está encaminada más a la legislación interna. Sin embargo, sí establece la posibilidad de que árbitros extranjeros sean nombrados como árbitros, sin establecer ningún tipo de requisito mínimo.
De manera interesante es el artículo 29 que versa sobre el acuerdo arbitral. En dicho ordenamiento se establece que si el acuerdo arbitral establece de manera errónea los tipos de controversias sujetas a arbitraje, o establece de manera errónea la institución arbitral, las partes pueden celebrar un acuerdo suplementario de arbitraje. En caso de que no exista un acuerdo suplementario de arbitraje, entonces dicho acuerdo arbitral no será válido.
Dentro de la nueva legislación, el tribunal arbitral tiene el poder para determinar la validez del contrato arbitral, sin embargo, el artíuclo 29, conlleva un posible peligro de invalidez de la cláusula arbitral cuando exista duda sobre la institución arbitral. En su artículo 34 establece los requisitos que se deben cubrir para presentar una solicitud de arbitraje, mismos que pudieran ir más allá de lo que puedan establecer las reglas de arbitraje internacionales que lleguen a ser aplicables a arbitrajes con sede en China.
Un punto interesante sobre la cláusula arbitral y litigios paralelos es la preferencia que se da al litigio ante las cortes nacionales. Esto es así cuando a pesar de existir una cláusula arbitral, una de las partes decide acudir a las cortes nacionales y la otra parte no controvierte o establece la existencia de una cláusula arbitral, entonces, se interpreta que las partes han rechazado la cláusula arbitral en beneficio de continuar la controversia ante los jueces locales.
También existe la posibilidad por parte del tribunal arbitral de implementar una mediación antes de dictar el laudo. Sin embargo, esto no es aconsejable, o al menos la mediación debería ser llevada a cabo antes de la existencia de una controversia y ante un tercero diferente al tribunal arbitral. Si las partes no llegan a un acuerdo, luego entonces el tribunal arbitral dictará su laudo.
La legislación china, establece ciertos elementos para arbitrajes internacionales. Dicha legislación le da la oportunidad al tribunal arbitral de establecer la legislación aplicable, así como elementos para su reconocimiento y ejecución.
Un punto interesante es la posibilidad de que instituciones arbitrales extranjeras puedan establecer sus oficinas en zonas de libre comercio y llevar a cabo actividades arbitrales. Por ahora, estas zonas de libre comercio son Shanghai, Guangdong, Hainan, Beijing y Chongqing.
La nueva ley de arbitraje de China trae ciertos elementos que hacen del arbitraje comercial internacional una posibilidad. Sin embargo, existen elementos que tienen que ser cuidados, sobre todo al momento de pactar el arbitraje comercial como medio para resolver controversias con comerciantes de China. Uno de estos puntos es tener claro el nombre de la institución arbitral y la o las disputas sujetas a resolución por parte del tribunal arbitral, de lo contrario se corre el riesgo de tener una cláusula arbitral inválida.
